domingo, 1 de febrero de 2009

Una llamada

Hoy ha sido el día.
Después de pasar varias semanas conteniéndome para no hacerlo, hoy no he podido más y la he llamado. Todos sabíamos que algo así podría ocurrir, que las cosas no habrían cambiado desde la última vez, desde ese día en que pude verla y tomar con ella nuestro, hasta ahora, último café. Justamente habían pasado 27 días. Me ha encantado oir su voz, aunque fuera para decirme esas palabras que tanto me duelen: "Lo nuestro no es posible, no como novios".
Se la ve tan feliz con su nueva vida...tanto que, aunque lo que yo más quiera sea su felicidad, no pueda por menos que sentirme desgraciado por no compartirla juntos.
Cuesta creer que en tan poco tiempo las cosas hayan cambiado tanto. Que haya podido pasar de necesitar contarme casi todas sus cosas, tanto las alegrías como las penas, a no tener que contarme nada. Siento que hay ansiedad en su voz al descolgar el teléfono: "¿Hola?". Pero no es un saludo abierto y, ni mucho menos, tiene la entonación y la contundencia que tenía antes. Y ¿qué podía contestar yo? ¿Cómo hacerlo? ¿Debería haberme mantenido fuerte o he hecho bien en expresar de nuevo todo lo que siento? Estoy convencido de que aunque no lo hubiera hecho, ella en ningún momento ha dejado de saber lo que siento realmente. Y sé que es consciente de que el sentimiento que yo tengo no se va a ir nunca. ¿Será duro para ella saber que sigo queriéndola y que seguiré esperando por si en un futuro lejano cambia de opinión o le entran las dudas?
Me hubiera gustado recordarle más aquellos momentos felices. Pero, ¿qué sería? ¿Enumerar una lista de recuerdos difusos o bloqueados en un lugar de su mente, archivados bajo el nombre de "Mi ex, grandes momentos"? Está claro que no ha olvidado ninguno de ellos, ni los buenos ni los malos, pero que ahora, mientras que para mí la carpeta está abierta de par en par, y cada día reviso cada una de sus páginas, para ella está cerrada, dejando espacio para las páginas que escribe día a día, en ese nuevo archivador: "Presente: mi nuevo novio". Pero, ¿cómo de grande será? ¿Durará mucho o será un pequeño libro, con pocas páginas que vivir deprisa y en las que dejar reflejados pocos recuerdos? Todos lo habeis adivinado. Yo me decanto mejor por este último. Siento que si lo cierra pronto se ponga a rebuscar en viejos archivadores, abra un día el mío y añore ese primer viaje a aquella casa rural, o las partidas de cartas en la pequeña tienda de campaña que montamos unos pocos días después. O, ¿por qué no?, de su vieja habitación de estudiante, en aquel reducido espacio donde aprendimos a ajustar nuestros cuerpos para darnos calor en las frías noches de invierno. Quizá encuentre esa primera foto que nos hicimos, bajo un puente de piedra que habrá visto miles de historias de amor empezar a construise junto a sus cimientos centenarios. Puede que tenga guardado alguno de esos billetes que compré para ir a visitarla cuando estaba lejos, o el recuerdo de esos trabajos que conseguí encontrar para pagar esos viajes... Quien sabe qué habrá alli guardado.
La próxima vez que la llame será desde otra ciudad, no en esta que nos vio enamorarnos. Pero aún así, aún cambiando de escenario, en mi corazón seguirá latiendo el mismo sentimiento de amor verdadero.
Seguiré soñando con el día en que seas tú la que me llames. Que me digas que me echas de menos, aunque solo sea para contarme algo de tu trabajo, o un problema en casa, o lo que sea. Y saltaré de alegría si la llamada es para decirme que tienes dudas. Y gritaré por las calles si lo que me dices es que has dejado a tu novio porque has visto que no es capaz de hacerte tan feliz como un día lo hice yo. Y organizaré una fiesta en el centro de la ciudad si me dices que quieres volver a intentarlo porque no eres capaz de dejar de pensar en mí.
Pero de momento se basará solo en eso. Seguir soñando y continuar escribiendo este melancólico diario.

jueves, 22 de enero de 2009

Cambios

"People always is telling you that change is a good thing.
But all they really saying is that something that didn´t should happen at all, has happened".
Kathleen Kelly, "You´ve got Mail"

Una ruptura significa, ante todo, un cambio. Para muchos este cambio supone un nuevo estilo de vida, un ver las cosas de manera diferente. Es verdad que la separación hace que nos planteemos cosas que hicimos mal durante ese tiempo. Cosas que podíamos haber hecho mejor y, al menos en mi caso, cosas en las que podemos mejorar para volver de nuevo a ser un candidato en la vida de la persona perdida.
Después de muchos consejos escuchados, por aquellos que han pasado por algo parecido, o por aquellos que creen poder ayudar sin haber sufrido esta situación, me he puesto a pensar qué es lo que realmente quiero yo. Lo fácil y menos doloroso sería borrarla de mi mente. Aceptar totalmente que tiene una nueva vida y que yo ya no soy parte de ella. Pero no puedo dejar de pensar en todos los buenos momentos juntos, también en todos los sueños que habíamos construido. Pienso sinceramente que podríamos volver a hacerlo, volver a ser una pareja fuerte y duradera. Si he luchado, pese a todas la adversidades de los últimos meses, lo he hecho porque creo en un "nosostros", porque es una mujer que merece mucho la pena. Sé que si no consigo reconquistarla no me lo perdonaré en toda la vida. Aunque duela iré dando pequeños pasitos para intentar que se vuelva a fijar en mí. Si me ha querido durante tanto tiempo, ¿Por qué no me puede volver a querer?
La vida es dura. El amor no correspondido es una tortura. Pero no me pienso rendir. Me puede costar meses, años o incluso toda la vida, pero sé que no seré de nuevo feliz hasta encontrarme en sus brazos, hasta conseguir de nuevo juntar mis labios con los suyos.
Lo tengo claro.

lunes, 12 de enero de 2009

Sombrío despertar

Son casi las tres de la madrugada y no duermo pensando en tí. ¿Qué me has hecho para que no pueda hacer otra cosa? ¿Eras una droga escondida bajo el mejor envoltorio que la naturaleza pudo crear?
Pasan los días, a estas alturas ya se puede hablar de que pasan los meses, y día a día me despierto con el recuerdo de tus ojos mirandome desde mis sueños, con la resaca de tus besos en mi imaginación, con las cicatrices de tus "te quiero" a la luz de mis oníricas noches. Cicatrices, sí, porque cada despertar se vuelve a abrir la herida; mi mente, mi corazón y yo nos volvemos a dar cuenta de que eso ya no está, y durante el resto de horas hasta el siguiente sueño, mi organismo se lo pasa buscando cerrar y cicatrizar de nuevo esa lanza, ese desgarro, esa desolación.
Hace ya una semana que no sé nada de tí. Sería lo normal en una pareja que decide separarse. Dicen que para ambos la distancia es lo mejor. Ya lo sabemos, el tiempo se lleva todo, lo quieras o no. Pero cada día que pasa para mí es una vida sin ti, es un día que muere sin que yo esté a tu lado compartiendo tus pasiones, tus manías, tus deseos. Y cada día sin tí es un mundo de palabras, citas, confesiones y de un nuevo acercamiento entre vosotros; entre tú y ese otro que te robó de mi lado. Puedo ser feliz por tu nueva vida, pero no puedo ser feliz por vosotros. Me imagino el día de hoy y muero. Ese despertar de los dos en el mismo colchón después de toda una noche unidos; ese no levantarse de la cama mientras el sol golpea la ventana para haceros salir; esas miradas en horizontal, besos de los que congelan el tiempo, caricias que saltan chispas y poco a poco queman y paralizan a mi ya parado corazón.
¿Por qué con él y no conmigo? ¿Qué hice yo para desmerecer tu amor? Disfrútalo (me refiero a ti, al "otro") porque te llevas lo mejor que he tenido y que posiblemente nunca tendré.

lunes, 5 de enero de 2009

"Queridos" Reyes Majos...

...no creo en vosotros. Pero eso no quita para que tenga ganas de pediros, mis estimados entes de fantasía, todo aquello que sabeis que deseo más que nada en el mundo: A ELLA.
No me valen los regalos. Me da igual que me traigais el coche más caro del mundo, una hipoteca sin ningún tipo de gasto a mi nombre o trabajo asegurado de por vida en esta vida de crisis que nos invade. No. No quiero nada de eso, todo mundano, todo valioso y sin ningún tipo de valor para mí en estos momentos. Tan solo quiero que ella vuelva. Que de nuevo sienta aquello que hasta hace poco me prometía al oído que sentía por mí. Que me repita aquello que me susurraba cuando nos besábamos, o cada vez que acabábamos jadeantes y agotados entre las sábanas tras una lucha cuerpo a cuerpo en nuestro personal campo de batalla. Lo que daría por volver a oirlo de nuevo: Te quiero.
Ya veis que no pido mucho. O quizá pido demasiado. No trataré de convenceros con mis miserias. No diré que este año he sido muy bueno y por eso me merezco todo lo que he puesto en la carta. Porque puede que ese sea el problema, que no haya sido algo más malo, más picaro, más rebelde, más críptico, más extrovertido, más apasianodo, más, más...más diferente.
Si no me concedeis lo que pido, pasad de puntillas por mi casa. Si os oigo querré que me lleveis de ruta con vosotros. Quizá os puedo ayudar con los regalos. Quizá a cambio me podeis dejar en su habitación. Quizá solo podré seguir soñando.
Id y repartid felicidad a las personas felices. Para los tristes no habrá nada hoy que nos haga cambiar.

viernes, 2 de enero de 2009

Año Nuevo...¿Vida Nueva?

Lo dudo. Todo se presenta igual de negro que lo veía hace dos días, cita previa a la comilona de nochevieja, uvas incluidas.
Y es que dos días no pueden cambiar mis sentimientos hacia la persona que aprendí a querer durante meses y meses de trato cercano, confianzas y secretos.
Esta es la segunda entrada en el blog y poco he dicho de mí, tampoco nadie lo habrá leído..Soy uno de esos que, como muchos de los que en algún momento podrán leer este blog, han sido abandonados por aquella que era la persona más importante en sus vidas. Seguro que más de uno me entendeis, aunque también muchos no sabrán lo que es pasar por este mal trago. Y no sé que deciros, es una putada, pero hay que pasar por esto para entender cuánto se puede llegar a querer y cuánto se puede llegar a sentir en la vida.
Parece que te hayan arrancado algo de tí...El corazón? el estómago? Algo situado por ahí, en el fondo de algún sitio de tu anatomía, algo que no parecía importante y que ahora te puede estar haciendo la vida imposible...
Como digo en el título del blog, esto no es más que una terapia. Un lugar donde poner mis pensamientos. Si antes iban a parar al oído de esa persona, ya fuera separados 2 centímetros o miles de kilómetros por vía telefónica, ahora vendrán a parar a este tablón, a vuestros ojos si es que alguien entra y lo lee. A mis ojos si soy el único que conoce este sitio. A tu corazón, si tú, mi persona querida, por la que inicié este particular diario, algún día vuelves a mi lado y decido que sepas qué fue de mi aquellos primeros...¿meses? ¿años?

sábado, 27 de diciembre de 2008

Una Gran Cita para un pequeño comienzo

"Time takes it all, whether you want it to or not. Time takes it all, time bears it away, and in the end there is only darkness. Sometimes we find others in that darkness, and sometimes we lose them there again."

Stephen King


Muchas veces leer una de sus historias puede ser tener un dèja vu con alguna de las anteriores, pero hay que reconocer que consigue meterte el miedo en el cuerpo y que en algunos casos su narración impresiona. Una gran frase, sobre todo para aquellos momentos en que te sientes solo y echas de menos a esa persona, o a ese lugar... cualquier cosa de esa vida anterior.